jueves, 1 de abril de 2010

RELATORIA

TEORÍA LITERARIA, RENÉ WELLEK Y AUSTIN WARREN

LA LITERATURA Y LOS ESTUDIOS LITERARIOS, UN ARTE Y UNA CIENCIA.

Teoría literaria es un libro escrito por René Wellek y Austin Warren, críticos literarios entre otras cosas, el primero de origen húngaro y el segundo estadounidense, en esta obra hacen un recorrido de la obra literaria, todo lo que le compete a la literatura y cómo se relaciona con otros artes y otras ciencias.

En el primer capitulo “la literatura y los estudios literarios” los autores hacen una diferencia entre los dos conceptos y para que quede clara tal diferencia se remiten a la historia y constantes ejemplos que citan en el texto. Para esto definen la literatura como creadora que constituye un arte y se refieren a los estudios literarios como una ciencia, en sus propias palabras una especie de saber.

Aunque muchos autores dicen que no hay una diferencia muy clara entre literatura y estudios literarios, Wellek y Warren defienden su posición argumentándola, como por ejemplo cuando dicen que hacer literatura le puede servir a quien se dedica al estudio de esta pero la tarea es totalmente distinta, por que el estudioso ha de traducir a términos intelectuales su experiencia de la literatura, incorporándola en un esquema de coherente, que ha de ser racional si ha de ser conocimiento.

Con esto quieren decir que el estudio de la literatura está a la misma altura que cualquier otra ciencia y así mismo el estudioso de la literatura se encuentra en las mismas condiciones de un sociólogo o anatomista, por ejemplo.

Para Wellek y Warren es claro que el estudio de la literatura es conocimiento y que tiene todos los campos para explorar y hablar de ella, frente a la posición de algunos autores como ellos lo mencionan en este primer capitulo que afirman que los estudios literarios no son conocimiento y otros que dicen que la literatura no se puede estudiar que tan solo está hecha para leerla, gozarla y apreciarla y que lo más que se puede lograr es una acumulación de información sobre esta.

Por su parte quienes defienden los estudios de la literatura plantean que este debe hacerse abordando intelectualmente el arte, principalmente el literario empleando el método científico del que se valen las ciencias naturales por medio del estudio de los antecedentes y orígenes causales; en la práctica, los métodos cuantitativos que utilizan otras ciencias como estadísticas, cartas y gráficas, también se puede intentar aplicar o emplear conceptos biológicos que permitan determinar y explicar la evolución de la literatura, aunque este estudio de la literatura no está limitado a los métodos de las ciencias porque se puede valer de otros métodos que también sean intelectuales.

EL LENGUAJE, MATERIAL DE LA LITERATURA COMO CREACIÓN HUMANA

En el segundo capitulo “naturaleza de la literatura” los autores plantean que definir la naturaleza de la literatura es una terea que no siempre se hace en su totalidad, en su tarea por determinar dicha naturaleza, en un primer momento definen la literatura como “todo lo que está en letra de molde”, es decir todo lo que tenga que ver con la historia de la civilización en términos de materiales impresos o escritos, pero al mismo tiempo hacen una reflexión, entonces dicen que identificar los estudios literarios con la historia de la civilización sería negar el campo y los métodos de esos estudios.

Por eso es necesario hablar de un segundo momento, en el que aparece una nueva definición para literatura, en este caso la asocian con las grandes obras, que sin importar el asunto son notables por su expresión literaria. Plantean ellos que estas obras son elegidas por su valor estético o por su altura intelectual.

Además abordan el lenguaje como parte fundamental de la literatura y hacen una descripción minuciosa de esta herramienta, que dicen ellos es el material de la literatura como lo es la piedra del bronce o de la escultura, pero, al mismo tiempo hacen la diferencia que el lenguaje es creación humana, por esta razón está encargado de la herencia cultural de un grupo lingüístico.

Dentro del análisis que hacen del lenguaje plantean unas distinciones que consideran ellos importantes en este contexto de la literatura, la primera que debe hacerse es en el uso literario, el uso corriente y el uso científico del lenguaje. En el caso el lenguaje literario; para ellos está mucho más profundamente insertado en la estructura histórica del lenguaje, subraya la conciencia y al darse cuenta del signo mismo; tiene su lado expresivo y pragmático.

Además resaltan del lenguaje literario, que comparado con el científico por ejemplo, puede resultar deficiente en muchos aspectos, como que abunda de ambigüedades.

Pero, también tiene su lado expresivo; conlleva e tono y la actitud del que habla o del que escribe; y no declara o expresa simplemente lo que dice, sino que quiere influir en la actitud del lector, persuadirle y, en última instancia, hacerle cambiar.

LA LITERATURA EN FUNCIÓN DE FIDELIDAD A SU PROPIA NATURALEZA

En el tercer capitulo “función de la literatura” son muchas las funciones que se le atribuyen a la literatura, pero cabe resaltar una a la que se refieren particularmente y es la de liberar a los escritores o lectores de la opresión de las emociones, porque según ellos expresar emociones es liberarse de ellas, aunque también citan autores como platón que pensaban lo contario, entonces se hace muy complicado determinar una sola función, por eso escriben que la función de la literatura tiene una larga historia, que en el mundo occidental va desde platón hasta nuestros días, pero concluyen diciendo frente a este tema que la primera y principal función es la fidelidad a su propia naturaleza.

LA LITERATURA DESDE LA CRÍTICA, LA TEORÍA Y LA HISTORIA COMO UN TRABAJO CONJUNTO

El cuarto capitulo “Teoría, crítica e historia literarias” hace una referencia a la posibilidad del estudio sistemático e integrado de la literatura.

En este como en los demás capítulos René Wellek y Austin Warren plantean una idea y la defienden, teniendo en cuenta postulaciones de otros autores.

Para ellos las distinciones entre teoría literaria, crítica literaria e historia literaria son muy importantes, por eso llaman teoría literaria al estudio de los principios de la literatura, de sus categorías, criterios, entre otros. En cuanto a crítica literaria se refieren a los estudios de obras concretas de arte.

Aunque los autores hacen la distinción entre estos tres conceptos y son insistentes en la diferencia que debe estar clara, al mismo tiempo sostienen que no se puede concebir la una sin la otra “estas distinciones son bastante evidentes y suelen admitirse de un modo también bastante general. Pero es menos corriente advertir que los métodos así designados no pueden utilizarse separadamente; que se implican mutuamente tan a fondo, que hacen inconcebible la teoría literaria sin la crítica o sin la historia, o la crítica sin la teoría y sin la historia, o la historia sin la teoría y sin la crítica. Evidentemente, la teoría literaria es imposible si no se asienta sobre la base del estudio de obras literarias concretas. No se puede llegar in vacuo a criterios, categorías y esquemas. Pero, a la inversa, no es posible la crítica ni la historia sin un conjunto de cuestiones, sin un sistema de conceptos, sin puntos de referencia, sin generalizaciones”

En este fragmento los autores plantean su posición frente a como actúan la crítica, la teoría y la historia en la literatura y en ese mismo camino afirman para ejemplificar lo anteriormente dicho afirman que el sentido de una obra de arte no se agota en su intención, que ni siquiera es equivalente a ésta. Como sistema de valores, lleva vida independiente. El sentido de una obra de arte no puede definirse simplemente en función del sentido que tenía para su autor y sus contemporáneos, si no que es más bien el resultado de un proceso de acumulación, en palabras de Wellek y Warren: la historia de su crítica por parte de sus muchos lectores en muchas épocas. Es ahí cuando entran en juego estos tres componentes teoría, crítica e historia para formar un conjunto y definir el trabajo final, en este caso el sentido de una obra de arte.

Otro de los argumentos que exponen los autores es que en la practica nunca se ha escrito ninguna historia literaria sin principios de selección y sin hacer ningún intento de calificación y valoración, agregan que los historiadores de literatura que niegan la importancia de la crítica son ellos mismos críticos inconscientes.

En conclusión lo que plantean los autores es que teoría, crítica e historia de la literatura no son lo mismo, que cada una aporta, pero que de ninguna manera se pueden separar, su trabajo es conjuntamente.


SOBRE LOS AFORISMOS

LA LECTURA Y SUS FORMAS DE EXPRESIÓN


Todos los aforismos planteados son muy importantes, ayudan a comprender esos conceptos que puede tener la lectura y para mí todos se aplican a una situación determinada, porque a medida que los fui leyendo y analizando, pude comprender que en algún momento me ha pasado.

Son 22 aforismos, pero en esta ocasión me quiero referir a uno en especial porque considero que es una de las partes fundamentales que se deben tener en cuenta a la hora de hacer una lectura.

“Leer es imaginar, es compartir la razón de los otros, es ampliar ese otro que nos habita. Para acercarnos al libro, al texto, a la vida, necesitamos estar dispuestos. No es conveniente leer porque nos tocaba; es decir, leer es un acto libre y lo que se impone en el campo de la lectura termina por atropellarnos y dejarnos lisiados”

Hago mi análisis a este aforismo porque me parece muy importante para disfrutar y entender el acto de la lectura.

Abrir la mente y poner a volar la imaginación cuando se lee es algo que funciona casi en todos los casos porque se va recreando esta lectura y se va quedando en nuestra mente, es enpelicularse y meterse en el cuento, así se hace mucho más fácil el entendimiento.

Para leer hay que tener los cinco sentidos activos y si se tiene seis mucho mejor, por eso es tan importante la disposición y si es algo que no nos gusta, dudo mucho que haya esa disposición.

Hago un alto en este aforismo porque hace referencia a muchas situaciones que es presentan con la lectura, más aún en los jóvenes. Una es que no tienen el hábito de lectura y cuando lo hacen es por obligación, esto no permite que se puedan gozar ese texto, porque ya existe una predisposición.

Una segunda situación que se presenta es que no se le encuentra sentido a leer porque no se hace con una conciencia, se pueden leer tres y cuatro libros con la mente en otro lugar y como lo dice el aforismo, “ampliar ese otro que nos habita”, no sería posible. No hay interés.


domingo, 7 de marzo de 2010

AUTORES


Imagen tomada de google imagenes

WISLAWA SZYMBORSKA

(Kórnik, Poznan, 1923) Poetisa polaca,recibió el premio Nobel de Literatura 1996. Estudió filología y sociología después de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad Jagellónica, después inició su andadura literaria, consagrada esencialmente a la poesía, aunque también a la crítica y el ensayo en diversas publicaciones periódicas, en particular en Vida Literaria
.

ha sido galardonada con importantes premios entre los que se destacan, Premio del Ministerio de Cultura Polaco 1963, Premio Goethe 1991, Premio Herder 1995. Recibió además el título de Doctor Honorífico de la Universidad Adam Mickiewicz en Poznan, 1995.

POEMAS
A mi corazón el domingo

Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.

Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de tus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.

Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta en el sueño.

Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
y hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.

Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,
y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.

De "Mil alegrías -Un encanto-" 1967
Versión de Gerardo Beltrán

Bajo una pequeña estrella

Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado
por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo
el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco
de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.


CESAR FERNÁNDEZ MORENO




Reconocido Poeta y ensayista argentino, representante de la Generación del 40, pero que se identificó con las posteriores, no sólo a través de su obra creativa sino como antólogo y teórico de las nuevas corrientes.

Entre sus logros Fundó y dirigió la colección poética Fontefriada y las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia y Zona; fue crítico de cine en la revista Nosotros, colaborador del diario La Nación y de la revista Sur. Cubrió la etapa poética de la Generación del 40 como cronista y escritor; como crítico, situó principalmente los núcleos generacionales de la poesía de vanguardia argentina, lo que se documenta en su obra La realidad y los papeles (1967).
Su primer libro, Gallo ciego (1940), contó con un famoso prólogo en verso de su padre, B. Fernández Moreno. A esta época también corresponden Romance de Valle Verde (1941), La mano y el seno (1941), El alegre ciprés (1941), La palma de la mano (1941).

sábado, 6 de marzo de 2010

ENSAYO DEL MONO GRAMÁTICO

EL LENGUAJE Y SUS FORMAS EN LAS SENSACIONES Y PERCEPCIONES

EL MONO GRAMÁTICO de OCTAVIO PAZ, es un libro que le da un revolcón al lenguaje y pone al lector en una difícil tarea de interpretar cada una de sus frases. Siempre está contradiciéndose y esto hace que hagamos un pare y volvamos a leer para poder descifrar lo que con esto nos quiere decir el autor.

La metáfora es la herramienta de la que se vale Octavio Paz para describir su camino hacia Galta y describir el jardín de Cambridge, en donde plasmando una serie de ideas que al mismo tiempo van avanzando en ese propósito de ir hasta el fin, que es lo que propone al inicio de su relato.

El trato que le da Octavio Paz al lenguaje en El Mono Gramático es muy fuerte, lo envuelve tan fuerte que hace que en ocasiones uno se sienta confundido y se vale de analogías para representar su camino.

Dentro de esa narración encontramos Sensaciones y percepciones que explican de alguna manera la intención del autor, aunque también tienen un grado de dificultad y uno como lector se queda en el mismo camino, porque el autor relaciona una cosa con la otra, estos significa lo mismo que esto, pero entonces es aquello, que sería lo mismo que esto y así se va todo el libro, entonces para entender el libro y disfrutar su lectura es necesario conocer un poco de esa historia que el tarta de representar que es basada en una cultura Hindú y el contexto espacial que es la India.

Como ejemplo de sensaciones y percepciones tomo textualmente un párrafo de su libro para hacer la relación. “ El árbol que está allá entre los árboles no es el árbol que digo sino una realidad que está más allá de los nombres, más allá de la palabra realidad, es la realidad tal cual, la abolición de las diferencias y la abolición también de las semejanzas; El árbol que digo no es el árbol y el otro, el que no digo y que está allá, tras mi ventana, ya negro el tronco y el follaje todavía inflamado por el sol poniente, tampoco es el árbol si no la realidad inaccesible en que está plantado :

Entre uno y otro se levanta el único árbol de la sensación que es la percepción de la sensación del árbol que se disipa, pero

¿Quién percibe, quién siente, quién se disipa al disiparse las sensaciones y las percepciones? ” Mono gramático páginas 49-50.

En este párrafo podemos hacer un análisis de lo que expongo acerca del mono gramático y su intención, El autor tiene la sensación de que el árbol está allá, pero que no es ese árbol, sino otro y siente que esa es la realidad, pero también percibe la presencia de unos simples árboles y describe la presencia del sol. Con todos esos elementos que describe habla de una realidad dónde no hay diferencia ni semejanza, simplemente la pura realidad sin intervenciones.

En su mezcla de sensaciones y percepciones describe ese mismo árbol de muchas maneras y le da unos sentidos totalmente distintos, lo que hace que el lector replantee una posición que pueda tener.

Esas preguntas que el plantea en este párrafo son las mismas que me planteo porque en este sentido no hay distinción entre sensaciones y percepciones, todo lo que el mono dice es posible en sensación y percepción, según como él lo describe y en cualquier situación, cualquier descripción adquiere el sentido que se necesita darle.

Este es sólo un ejemplo de lo que se puede encontrar en este libro, porque todos los párrafos requieren un análisis profundo, porque esta propuesta le aporta mucho al lenguaje, pero requiere de un buen tiempo para entenderlo y de un hábito de lectura considerable, aunque siempre habrá quienes lo comprendan con mayor facilidad.